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martes, julio 24, 2012

Jubilaciones y Pensiones, El Calvario


Uno de los problemas financieros más serios que se encuentran los alcaldes al iniciar el proceso de entrega-recepción es el relativo a los adeudos con la Dirección de Pensiones del Gobierno del Estado.  Esto no es algo nuevo, pero o por ello deja de tener aristas que vale la pena comentar en este espacio.
En primer término, el nombre de la dependencia es en sí misma, una falacia, a los más, un sofisma: Dirección de Pensiones del Gobierno del Estado. Desde allí empiezan las preguntas: ¿todas o algunas de las pensiones y jubilaciones del gobierno estatal y de los ayuntamientos son pagadas por esta dependencia?
La respuesta es no. Ninguna pensión o jubilación es cubierta por la dirección de Pensiones, vaya, ni siquiera es tramitada por esta dependencia.
El sistema de pensiones en Colima tiene, más o menos, este procedimiento: en los ayuntamientos, son los cabildos los que aprueban las pensiones y jubilaciones de los trabajadores que así lo solicitan y que prueban tener los derechos para ello.  Se analiza su ficha laboral, se ve cuántos años tiene trabajando para el ayuntamiento o cualquiera de sus organismos descentralizados, se somete al cabildo , se aprueba y se empieza a pagar a partir de la fecha acordada. 
En el gobierno del estado, por desgracia, las cosas no son así de simples. Un trabajador que desea ser pensionado o jubilado debe acudir a la dirección de recursos humanos de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF),  debe esperar que le hagan su estudio, que lo apruebe el titular de esa dependencia, SAF.
Después de ese trámite, se va a la secretaría general de gobierno, donde se supone que la deben enviar al congreso, pero la realidad es que la entretienen todo el tiempo que pueden, con el pretexto de que no la ha autorizado el gobernador.
Después la llevan al congreso y luego a ver cuándo se le antoja a los diputados llevarla a comisiones y luego al pleno. Todo un circo donde el trabajador debe andar casi suplicando detrás de los funcionarios mencionados para que le hagan el favor de reconocer su derecho de recibir una pensión o jubilación por los años trabajados para el gobierno estatal.
Toda una hazaña es que un trabajador, fundamentalmente de confianza, sea jubilado o pensionado. Los diputados quieren bajarle el monto a que tiene derecho y se pasan por el arco del triunfo los derechos de los trabajadores señalados en las leyes respectivas. Los diputados se convierten así en el peor de los castigos posibles para estos trabajadores que, entretanto, suelen pasar las penas y las amarguras de no tener un ingreso para mantener a sus familias, porque su pensión o jubilación no se ha autorizado y ellos ya están desempleados.
En la federación, un trabajador que trabaja para cualquiera de los tres poderes y cumple con los requisitos marcados en la ley respectiva, sencillamente hace su trámite y lo demás es lo de menos. No requiere la autorización del presidente de la república para que un trabajador de confianza del gobierno federal sea pensionado por el ISSSTE o el IMSS, según sea el caso, o por cualquiera otra dependencia de manera directa, sino que se sigue un trámite que tiene términos y tiempos fatales.
Tampoco requieren andar rogándoles a los coordinadores de los grupos parlamentarios de la cámara de diputados,  de senadores o de ambos, para que sea autorizada su pensión o jubilación.
Sólo pregunto: ¿cuántos casos hay atorados de pensiones y jubilaciones que no se han otorgado porque no desean hacerlo los responsables de las dependencias involucradas y los diputados locales?
La pensión o jubilación debe ser un trámite expedito, que no necesite más tiempo que el necesario para cumplir con la presentación de los documentos, que expiden las propias dependencias estatales.
La pensión y la jubilación es un derecho de todo trabajador que no puede, ni debe, estar sujeto a la discreción o capricho de funcionarios y diputados. Las pensiones las paga el gobierno estatal de manera directa.
Por otra parte, desde hace pocos años se bajó el salario a todos los trabajadores de confianza y se les asignan compensaciones enormes, con el fin de que a la hora de pensionarlos o jubilarlos sus emolumentos sean raquíticos, ridículos, pero se les olvida que en un juicio laboral se les puede revertir esa situación.
De esta manera, la pregunta es obvia: ¿para qué hacerlo?
Ahora bien, si las pensiones las pagan los ayuntamientos y el gobierno estatal y sus organismos descentralizados, ¿para qué deben aportar los ayuntamientos recursos a la dirección de Pensiones del Gobierno del Estado?
De esto hablaremos en otra ocasión.
Tres Comentarios al Margen
1. ¿Alguien se acuerda de la película argentina La Cigarra está de luto? Viene a cuento el asunto porque en Michoacán hay dos ayuntamientos que cerraron sus puertas: el de Morelia, que lo hizo por una quiebra técnica y el de Susupuato, que lo hicieron ante la ola de violencia que se vive en esa localidad. Presidencias municipales cerradas, servicios públicos que se dejan de brindar (limpia y seguridad pública, entre las principales), nos dicen hacia dónde caminan los ayuntamietnos del país.
Eso pasa también en Colima y ya el gobernador Mario Anguiano Moreno dijo que el asunto se pondrá peor debido al proceso de entrega-recepción de la administración federal, se van a recortar los recursos a estados y municipios. Aquí, los mayores problemas que se han conocido son los del ayuntamiento de Colima, pero en Manzanillo también hace agua el barco y las deudas a corto plazo ahogan a la administración porteña, según me fue informado. ¿Qué sigue?
2.  Si el argumento de los panistas locales para que les asignen más diputados plurinominales es que al PRI, con “apenas” dos or ciento más de votación efectiva le dieron cuatro diputados y al PAN “sólo” una, ya se fregaron. El Código no habla de cuánto debe ser la diferencia mínima entre el primero lugar, sino sólo hace referencia al partido con mayor votación efectiva para que se sirva en primer lugar, tras haber otorgado una plurinominal a todos los que alcanzaron el 2.5 por ciento de la votación efectiva. Ya veremos.
3. Disfruta más con la discrepancia inteligente que con la conformidad pasiva, si valoras la inteligencia como debieras, aquélla significa un acuerdo más profundo que ésta. Bertrand Russell
Twitter: @macosta68

2 comentarios:

adelaida mejía dijo...

Tu columna es ilustrativa pq a veces no sabemos todo lo relacionado a la cotización de las pensiones.

Miguel Acosta Vargas dijo...

Gracis, Adelaida por tu comentario y qué bueno que te haya parecido ilustrativa. Ojalá siempre dejes tus comentarios