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lunes, mayo 22, 2023

 Agenda Política

Por Miguel Acosta Vargas

Del Día del Maestro y la Sección Seis

El lunes de la semana pasada, 15 de mayo, se realizaron actos en todo el país para celebrar el Día del Maestro. En Colima, el acto adquirió especial interés por la exigencia hecha por el dirigente de la Sección Seis del SNTE, Jaime Núñez, a la señora Gobernadora, Indira Vizcaíno, de poner orden en sus funcionarios dela Secretaría de Educación y Cultura del gobierno estatal para evitar la continuación de sus actos de intromisión en la vida interna de la organización sindical por él representada.

Ante estas palabras, no he visto o leído una respuesta oficial en ningún sentido. Me esperé toda una semana, pero, hasta el momento de redactar estas líneas no hay respuesta pública a la exigencia del dirigente de la Sección Seis del SNTE.

Al preguntar a algunos de los miembros del comité directivo de la Sección Seis, acerca de quién o quiénes son los funcionarios señalados de intervenir en el proceso de sucesión, las respuestas fueron directamente contra el Director de Educación Básica, Pascual Reyes, y el propio Secretario de Educación, Adolfo Núñez.

 En el caso de Pascual Carbajal, sus antecedentes lo sitúan como parte de la dirigencia sindical como secretario Trabajo y conflictos de Secundarias Técnicas, donde mostró su enorme capacidad para la insidia y la traición, mostradas, en todo su esplendor, en el proceso sucesorio del entonces dirigente seccional, Aureliano Hernández Alonso, cuando éste le pidió a los tres aspirantes del grupo institucional, José María Valencia, Jaime Flores Merlo y el propio Pascual Carbajal, ponerse de acuerdo para competir en unidad contra el candidato de la oposición.

El primero en hablar según me contaron en su momento los otros dos personajes participantes, fue Pascual Carbajal, quien sin mayores preámbulos amenazó con irse a la oposición y llevarse “sus” delegados si el candidato institucional era José María Valencia. De esa manera, Jaime Flores fue el candidato y el congreso de manera mayoritaria lo eligió como su nuevo dirigente seccional.

El tiempo no ha hecho amainar los deseos de Pascual Carbajal de controlar la dirigencia de la Sección Seis del SNTE a través de una tercera persona. Ya muchos se han quejado de sus actitudes déspotas y altaneras en el desempeño de su cargo como directivo de la educación. Nada nuevo para quienes le conocen sus andanzas en el medio.

Del secretario de Educación no tengo información relevante en su actuar profesional como profesor de grupo en el nivel de primaria; en cambio, conozco mucho de su accionar en el campo de la política local, particularmente en el PRD, donde tuvo cargos de dirigencia y de elección popular por la vía plurinominal, siempre cobijado por Arnoldo Vizcaíno.

En este sentido, hay una cuestión interesante: durante estos siete días transcurridos desde el lunes anterior, no sólo no ha habido una respuesta oficial al respecto, ninguna declaración. Ninguna. Tampoco ha habido análisis o, tan siquiera, comentarios en medios impresos o en la radio o televisión locales al respecto.  

Ante esto, surgen preguntas pertinentes: ¿es cierta o falsa la denuncia hecha por el dirigente de la Sección Seis del SNTE?; en el caso de ser falsa, ¿por qué nadie del gobierno ha salido a expresarlo para desmentir al dirigente seccional?

En contra del gobierno pesan los hechos ocurridos con la sucesión en la dirigencia del ISSSTE, de la Sección 39 del SNTE y del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Gobierno del Estado.

Finalmente, pregunto: ¿intentar la toma de la dirigencia de la Sección Seis del SNTE, vale la pena el desgaste producido al gobierno estatal?

TRES COMENTARIOS AL MARGEN

1. Las violaciones a la ley son recurrentes. El presidente de la república está empeñado en una guerra contra todos para tener un gobierno sin freno alguno, un poder unipersonal, único. Lo de los tres poderes es, para AMLO, una cita para el discurso y no más. Así andamos.

2.- Hay quienes, en Facebook, se asumen como gloriosos luchadores por la libertad y la justicia y presumen haber sido violentados o perseguidos políticos, cuando en realidad los hemos conocido siempre como vividores del sistema. Lo fueron antes y lo son ahora.

3.- La autocensura es la sífilis del cerebro. Mariane Desvignes