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miércoles, marzo 14, 2001

Carlos González Palomino y Susana Ramìrez, ¿corrupción o chambonería?

14 de marzo de 2001

Agenda Política

Miguel Acosta Vargas

Por una razón que desconozco, ayer se publicó mi columna incompleta, aunque alguien podría hablar del mal fario debido a ser martes 13. No importa. Hoy, va de nuevo.

El 2 y el 9 de marzo de 1995, publiqué en este diario dos columnas relacionadas con la manera en que dos delegados de dependencias federales se desempeñaban y como el nivel de irresponsabilidad creaba conflictos en vez de solucionarlos. Cabe señalar que ninguno de los dos funcionarios señalados con su cargo y nombre desmintieron en tiempo y forma lo asentado por el columnista. Hoy, hoy, hoy, vale la pena darle una nueva leída a amabas columnas. Por supuesto, los seis comentarios al margen no se reproducen.

El dos de marzo de 1995, escribí lo siguiente: “(....) Le decía el martes que el gobernador Carlos de la Madrid Virgen se ha visto envuelto en más líos de los que podríamos imaginarnos los mortales comunes. Para desgracia de los colimenses, la mayoría de los asuntos han devenido en conflictos debido a la ineficiencia de sus colaboradores. Un ejemplo claro de ello lo constituye el relativo a APASCO, es decir, la hectárea que presuntamente la empresa cementera está invadiendo terreno ejidal de Caleras y que corresponde al acceso a las instalaciones de la planta. Como usted recordará, este problema derivó en un plantón realizado en las puertas de acceso a las instalaciones. Pidiendo disculpas anticipadas a Carlos Ramírez por utilizar un esquema similar al suyo, vale la pena manejar una docena de hechos al respecto.

1.- Un ejidatario de Caleras venía invadiendo una hectárea a un pequeño propietario, sin que éste realizara ninguna acción para desalojarlo, es decir, consentía la acción.

2.- El pequeño propietario vendió a APASCO su propiedad, la que alcanzaba una superficie total de 10 hectáreas, lo que incluía la superficie invadida.

3.- El ejidatario invasor se vio así entrampado por la venta de las hectáreas y por no contar con ningún documento legal que acredite su propiedad o la posesión siquiera de la hectárea.

4.- Al ser incorporado el ejido Caleras al programa PROCEDE, el ejidatario, al señalarle al INEGI los linderos de su parcela, incluyó la famosa hectárea.

5.- Al ser concluidos los trabajos del INEGI, la Procuraduría Agraria (PA), turnó el expediente al Registro Agrario Nacional (RAN).

6.- El Registro Agrario Nacional (RAN) emitió un certificado parcelario a favor del ejidatario; en este documento se incluyó la ya famosísima hectárea que el ejidatario tenía invadida de la pequeña propiedad, para entonces ya en poder de APASCO.

7.- Con el certificado parcelario en sus manos, el ejidatario inició el problema con APASCO, reclamando que la empresa pague al ejido la hectárea en litigio, a razón de 500 nuevos pesos por metro cuadrado, es decir, mucho más caro de cómo cuesta en Royal Country, por citar sólo un ejemplo.

8.- Los errores que permitieron elaborar el certificado parcelario son imputables a la Procuraduría Agraria y al Registro Agrario Nacional, que actuaron con irresponsabilidad, por decir lo menos.

9.- La Procuraduría Agraria tiene responsabilidad porque debió obtener de los colindantes del ejidatario, un acta de conformidad de linderos que avalara los trabajos del INEGI. Por su lado, el Registro Agrario Nacional es responsable de no haber integrado correctamente el expediente y, consecuentemente, por haber expedido el certificado parcelario.

10.- El programa PROCEDE no tiene la facultad de incorporar terrenos particulares al régimen ejidal y debe limitarse exclusivamente a certificar y titular las superficies concedida a los ejidos mediante resolución presidencial.

11.- El ejidatario pudo haber iniciado en su momento, un procedimiento de prescripción positiva, lo que habría implicado una modificación en el Registro Público de la Propiedad y en Catastro, lo que habría obligado al legítimo propietario de la hectárea a vender sólo nueve y no las 10 hectáreas de su propiedad.

12.- APASCO puede, si así lo desea y conviene a sus intereses, iniciar un procedimiento ante el Tribunal Unitario Agrario, para que éste ordene al Registro Agrario Nacional la cancelación del certificado parcelario que incluye la parcela en litigio y, a la vez, que emita uno nuevo que se ajuste a la realidad y esté apegado a Derecho.

De esta docena de hechos podemos inferir que la delegada del RAN mantiene la costumbre que tuvo mientras estuvo al frente de la delegación del Registro Federal de Electores: maquillar cifras. Los antecedentes son claros y están escritos: el proceso de credencialización fue un asco en Colima. La ineficiencia de la delegada fue más que evidente. Sus antecedentes lo prueban: no le interesa la realidad, sino el aparato, el bloof –pido perdón por el terminajo– y el timo.

De esta manera, en vez de certidumbre, en el campo colimense hay bombas de tiempo derivadas de la irresponsabilidad con que actúan los funcionarios de ambas dependencias.

¿Con estos colaboradores, a dónde va a llegar el gobernador?(...)”. Fin de la cita.

Y el jueves nueve de marzo, también de 1995, escribí esto: “(...) Un lector me llamó a propósito de lo escrito en este espacio la semana pasada, en donde hablé acerca de la incompetencia de los delegados de la Procuraduría Agraria, Carlos González, y del Registro Agrario Nacional (RAN), Susana Ramírez. Me referí específicamente a lo sucedido en el ejido Caleras, donde existe un litigio con la cementera APASCO, gracias a los desatinos de estos dos personajes.

Al respecto, vale hacer algunas precisiones. Para satisfacción del lector que me hizo el señalamiento, diré que no existe Royal Country alguno en Colima y, la verdad, me equivoqué y quise decir Parque Royal.

Una vez hecha esta aclaración, redondearé algunos puntos, con perdón, de nueva cuenta, de Don Carlos Ramírez.

1.- La pequeña propiedad donde se ubica la hectárea en conflicto, colinda con elegido Caleras. Por esta razón, el ejidatario cuya parcela limita con ese terreno, pudo incluir esa superficie en los trabajos de programa PROCEDE.

2.- Hasta aquí todo bien. El INEGI registró la superficie señalada en un plano y correspondía a la Procuraduría Agraria, citar a los colindantes para obtener la conformidad de linderos, algo que a cualquiera le puede parecer un procedimiento normal, excepto al delegado de la PA, tal vez debido a su desconocimiento del trabajo que le fue encomendado.

3.- Al no existir esa conformidad de linderos, el RAN, en el momento de revisar este expediente, debió haberse dado cuenta de esta irregularidad y solicitar a la PA obtuviera dicho documento. En cambio, generó un certificado parcelario sin tener sustento legal.

Pero a la delegada jamás le ha interesado hacer bien las cosas. Simplemente se ha dedicado a inflar globos, a mentir, a sabiendas y su trabajo en el Registro Federal de Electores lo prueba a satisfacción de todos. Colima fue un ejemplo nacional de cómo no se deben hacer trabajos de esta naturaleza.

4.- Afirmé que existían bombas de tiempo sembradas en el campo colimense. A muchos les habrá parecido algo exagerado. A otros, una mera frase panfletaria. Sin embargo, para desgracia de los colimenses, es la pura y triste realidad. El caso Caleras no es el único error en que han incurrido estas dependencias. Las fallas en la integración de los expedientes y en la expedición de los certificados parcelarios se han repetido a lo largo y lo ancho de la entidad. Sólo han explotado el asunto Caleras. ¿Cuándo van a estallar los demás?

5.- Este par de funcionarios miente con la mayor facilidad del mundo. Le mienten a los ejidatarios, a los pequeños propietarios, al gobernador, a las centrales campesinas, a sus jefes inmediatos y, tal vez, hasta se mienten a sí mismos.

6.- Carlos González Palomino presume ante el gobernador de haber sacado segundo lugar nacional en su desempeño. Por su parte, Susana Ramírez hace lo propio y de ella sí lo creo. Ya una vez, en el Registro Federal de Electores, sacó segundo lugar... de atrás pa´delante.

En fin, ya todos sabemos acerca de la calidad de su trabajo y de las consecuencias de su irresponsabilidad. (...)”. Fin de la cita.

Estas fueron las dos columnas escritas entonces. Como se puede ver, la normatividad no fue aplicada en el caso de la parcela en litigio. No sé y no puedo, ni debo, ni quiero, especular acerca de las razones para haber actuado de manera tan irregular y chambona, cuachalota, diría mi madre, porque pudo haber sido por ineficiencia en el desempeño de sus responsabilidades o por corrupción.

Le apunto un par de datos más: el primero es que 13 días, justo 13 días después, Carlos González Palomino fue destituido como delegado de la Procuraduría Agraria. La investigación sobre su desempeño vino después de su cese y la SECODAM tomó las decisiones legales correspondientes contra esta persona –devenida ahora en “honorabilísimo “administrador de la sociedad civil y considerado y calificado “tan solvente moralmente” por mi amigo Carlos Maldonado Villaverde– consistentes en la inhabilitación por un periodo de tres años, según consta en el Registro Nacional de Inhabilitados. Y en segundo término, APASCO llevó el asunto ante las instancias legales correspondientes y ganó el juicio legal. Y todo por un par de funcionarios chambones, que no cumplieron las responsabilidades que tenían encomendadas.

TRES COMENTARIOS AL MARGEN

1.- A propósito, hay quienes van dejando tras de sí una larga cola de inmoralidades, vejaciones y raterías tras su paso por la administración pública. Hay quien tiene una vergonzante historia de cuando cobró en una dependencia que dirigía Alejandro Cervantes, exgobernador de Guerrero. La catadura moral de esta persona queda al descubierto cuando se conocen “sus hazañas”. Ya hay mucha cobija que descubrir. Y con los aires de pureza y grandeza que se da el valecito ese. Caras vemos, frustraciones y vicios, no conocemos... ni imaginamos, siquiera.

2.- “Al comienzo fueron vicios, hoy son costumbres”. Séneca

3.- “Los golpes de la adversidad son muy amargos, pero nunca son estériles”. Renán

martes, marzo 13, 2001

¿Estamos, Señor Presidente?

13 de marzo de 2001

XERL “Ángel Guardián”

Señor Presidente Vicente Fox Quezada. Hoy le pregunto, usando las palabras de un presidente municipal panista: en la tarea de construir una verdadera democracia en nuestro país ¿en verdad creen que hemos avanzado en una materia tan mal atendida?

“Yo creo que hemos avanzado muy poco, y en gran medida por el interés mismo de los poderes públicos de mantener en sus manos el poder que representan.”

“Y hemos olvidado nuestra capacidad de sorprendernos ante la inmoralidad, el uso de los recursos públicos con fines electorales y la iniquidad de la difusión de las ideas en los medios de comunicación.”

“El respeto que nos merecen los demás miembros de la sociedad, nos obliga, como autoridad, a conocer y reconocer la diversidad de opiniones que pueden existir. El respeto no está en oír y olvidar, sino en escuchar, considerar y responder. No podemos simular el respeto y agotarlo en un plan de relaciones públicas de los poderes.”

Todo esto lo dijo el alcalde panista de Colima, Enrique Michel Ruiz en un acto público. Coincido con él. No se vale que el Presidente Vicente Fox use recursos públicos para trabajar en su proyecto político personal, ni que siga en campaña, que no se ponga a gobernar y no haga nada para resolver los problemas de los mexicanos y, en cambio nos quiere quitar hasta el último centavo que tengamos.

IVA a todo lo habido y por haber, pronto volveremos a los tiempos en que gobernó Antonio López de Santa Ana y querrán cobrarnos por cada ventana y puerta que tengamos en nuestras casas.

Fox se gasta nuestros recursos, aportados con tanto esfuerzo por todos, para golpear, insultar y burlarse de sus rivales políticos. Primero fueron Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador. Ahora fueron Eduardo Andrade, senador priísta y Joaquín López Dóriga, periodista. Esto ocurre en el programa radiofónico que conduce el propio Fox Quezada los sábados.

¿Quién sigue, Señor Presidente?

Respetuosa, pero enérgicamente le digo señor Presidente: Ya basta.

Lo elegimos presidente, no comediante. Lo queremos gobernando, no de locutor sabatino. Ya basta de mentiras y engaños, Señor Presidente, de otra manera, la nariz le crecerá como a Pinocho.

Si quiere que lo respeten, respete a los demás, a todos los demás, ¿estamos?

Carlos González y Susana Ramírez, entre la corrupción y la ineficiencia

13 de marzo de 2001

Agenda Política

Miguel Acosta Vargas

El 2 y el 9 de marzo de 1995, publiqué en este diario dos columnas relacionadas con la manera en que dos delegados de dependencias federales se desempeñaban y como el nivel de irresponsabilidad creaba conflictos en vez de solucionarlos. Cabe señalar que ninguno de los dos funcionarios señalados con su cargo y nombre desmintieron en tiempo y forma lo asentado por el columnista. Hoy, hoy, hoy, vale la pena darle una nueva leída a amabas columnas. Por supuesto, los seis comentarios al margen no se reproducen.

El dos de marzo de 1995, escribí lo siguiente: “(....)Le decía el martes que el gobernador Carlos de la Madrid Virgen se ha visto envuelto en más líos de los que podríamos imaginarnos los mortales comunes. Para desgracia de los colimenses, la mayoría de los asuntos han devenido en conflictos debido a la ineficiencia de sus colaboradores. Un ejemplo claro de ello lo constituye el relativo a APASCO, es decir, la hectárea que presuntamente la empresa cementera está invadiendo de terreno ejidal de Caleras y que corresponde al acceso a las instalaciones de la planta. Como usted recordará, este problema derivó en un plantón realizado en las puertas de acceso a las instalaciones. Pidiendo disculpas anticipadas a Carlos Ramírez por utilizar un esquema similar al suyo, vale la pena manejar una docena de hechos al respecto.

1.- Un ejidatario de Caleras venía invadiendo una hectárea a un pequeño propietario, sin que éste realizara ninguna acción para desalojarlo, es decir, consentía la acción.

2.- El pequeño propietario vendió a APASCO su propiedad, la que alcanzaba una superficie total de 10 hectáreas, lo que incluía la superficie invadida.

3.- El ejidatario invasor se vio así entrampado por la venta de las hectáreas y por no contar con ningún documento legal que acredite su propiedad o la posesión siquiera de la hectárea.

4.- Al ser incorporado el ejido Caleras al programa PROCEDE, el ejidatario, al señalarle al INEGI los linderos de su parcela, incluyó la famosa hectárea.

5.- Al ser concluidos los trabajos del INEGI, la Procuraduría Agraria (PA), turnó el expediente al Registro Agrario Nacional (RAN).

6.- El Registro Agrario Nacional (RAN) emitió un certificado parcelario en favor del ejidatario; en este documento se incluyó la ya famosísima hectárea que el ejidatario tenía invadida de la pequeña propiedad, para entonces ya en poder de APASCO.

7.- Con el certificado parcelario en sus manos, el ejidatario inició el problema con APASCO, reclamando que la empresa pague al ejido la hectárea en litigio, a razón de 500 nuevos pesos por metro cuadrado, es decir, mucho más caro de cómo cuesta en Royal Country, por citar sólo un ejemplo.

8.- Los errores que permitieron elaborar el certificado parcelario son imputables a la Procuraduría Agraria y al Registro Agrario Nacional, que actuaron con irresponsabilidad, por decir lo menos.

9.- La Procuraduría Agraria tiene responsabilidad porque debió obtener de los colindantes del ejidatario un acta de conformidad de linderos que avalara los trabajos del INEGI. Por su lado, el Registro Agrario Nacional es responsable de haber integrado incorrectamente el expediente y, consecuentemente, por haber expedido el certificado parcelario.

10.- El programa PROCEDE no tiene la facultad de incorporar terrenos particulares al régimen ejidal y debe limitarse exclusivamente a certificar y titular las superficies concedida a los ejidos mediante resolución presidencial.

11.- El ejidatario pudo haber iniciado en su momento, un procedimiento de prescripción positiva, lo que habría implicado una modificación en el Registro Público de la Propiedad y en Catastro, lo que habría obligado al legítimo propietario de la hectárea a vender sólo nueve y no las 10 hectáreas de su propiedad.

12.- APASCO puede, si así lo desea y conviene a sus intereses, iniciar un procedimiento ante el Tribunal Unitario Agrario, para que éste ordene al Registro Agrario Nacional la cancelación del certificado parcelario que incluye la parcela en litigio y, a la vez, que emita uno nuevo que ajuste a la realidad y esté apegado a Derecho.

De esta docena de hechos podemos inferir que la delegada del RAN mantiene la costumbre que tuvo mientras estuvo al frente de la delegación del Registro Federal de Electores: maquillar cifras. Los antecedentes son claros y están escritos: el proceso de credencialización fue un asco en Colima. La ineficiencia de la delegada fue más que evidente. Sus antecedentes lo prueban: no le interesa la realidad, sino el aparato, el bloof –pido perdón por el terminajo– y el timo.

De esta manera, en vez de certidumbre, en el campo colimense hay bombas de tiempo derivadas de la irresponsabilidad con que actúan los funcionarios de ambas dependencias.

¿Con estos colaboradores, a dónde va a llegar el gobernador?(...)”. Fin de la cita.

Y el jueves nueve de marzo, también de 1995, escribí esto: “(...) Un lector me llamó a propósito de lo escrito en este espacio la semana pasada, en donde hablé acerca de la incompetencia de los delegados de la Procuraduría Agraria, Carlos González, y del Registro Agrario Nacional (RAN), Susana Ramírez. Me referí específicamente a lo sucedido en el ejido Caleras, donde existe un litigio con la cementera APASCO, gracias a los desatinos de estos dos personajes.

Al respecto, vale hacer algunas precisiones. Para satisfacción del lector que me hizo el señalamiento, diré que no existe Royal Country alguno en Colima y, la verdad, me equivoqué y quise decir Parque Royal.

Una vez hecha esta aclaración, redondearé algunos puntos, con perdón, de nueva cuenta, de Don Carlos Ramírez.

1.- La pequeña propiedad donde se ubica la hectárea en conflicto, colinda con el ejido Caleras. Por esta razón, el ejidatario cuya parcela limita con ese terreno, pudo incluir esa superficie en los trabajos de programa PROCEDE.

2.- Hasta aquí todo bien. El INEGI registró la superficie señalada en un plano y correspondía a la Procuraduría Agraria, citar a los colindantes para obtener la conformidad de linderos, algo que a cualquiera le puede parecer un procedimiento normal, excepto al delegado de la PA, tal vez debido a su desconocimiento del trabajo que le fue encomendado.

3.- Al no existir esa conformidad de linderos, el RAN, en el momento de revisar este expediente, debió haberse dado cuenta de esta irregularidad y solicitar a la PA obtuviera dicho documento. En cambio, generó un certificado parcelario sin tener sustento legal.

Pero a la delegada jamás le ha interesado hacer bien las cosas. Simplemente se ha dedicado a inflar globos, a mentir a sabiendas, y su trabajo en el Registro Federal de Electores lo prueba a satisfacción de todos. Colima fue un ejemplo nacional de cómo no se deben hacer trabajos de esta naturaleza.

4.- Afirmé que existían bombas de tiempo sembradas en el campo colimense. A muchos les habrá parecido algo exagerado. A otros, una mera frase panfletaria. Sin embargo, para desgracia de los colimenses, es la pura y triste realidad. El caso Caleras no es el único error en que han incurrido estas dependencias. Las fallas en la integración de los expedientes y en la expedición de los certificados parcelarios se han repetido a lo largo y lo ancho de la entidad. Sólo han explotado el asunto Caleras. ¿Cuándo van a estallar los demás?

5.- Este par de funcionarios miente con la mayor facilidad del mundo. Le mienten a los ejidatarios, a los pequeños propietarios, al gobernador, a las centrales campesinas, a sus jefes inmediatos y, tal vez, hasta se mienten a sí mismos.

6.- Carlos González Palomino presume ante el gobernador de haber sacado segundo lugar nacional en su desempeño. Por su parte, Susana Ramírez hace lo propio y de ella sí lo creo. Ya una vez, en el Registro Federal de Electores, sacó segundo lugar... de atrás pa´delante.

En fin, ya todos sabemos acerca de la calidad de su trabajo y de las consecuencias de su irresponsabilidad. (...)”. Fin de la cita.

Estas fueron las dos columnas escritas entonces. Como se puede ver, la normatividad no fue aplicada en el caso de la parcela en litigio. No sé y no puedo, ni debo, ni quiero, especular acerca de las razones para haber actuado de manera tan irregular y chambona, cuachalota, diría mi madre, porque pudo haber sido por ineficiencia en el desempeño de sus responsabilidades o por corrupción.

Le apunto un par de datos más: el primero es que 13 días, justo 13 días después, Carlos González Palomino fue destituido como delegado de la Procuraduría Agraria. La investigación sobre su desempeño vino después de su cese y la SECODAM tomó las decisiones legales correspondientes tras la separación del servicio público de esta persona devenida en “honorabilísimo “administrador de la sociedad civil”. Y en segundo término, APASCO llevó el asunto ante las instancias legales correspondientes y ganó el juicio legal. Y todo por un par de funcionarios que no cumplieron las responsabilidades que tenían encomendadas.

TRES COMENTARIOS AL MARGEN

1.- A propósito, hay quienes van dejando tras de sí una larga cola de inmoralidades, vejaciones y raterías tras su paso por la administración pública. Hay quien tiene una vergonzante historia de cuando cobró en una dependencia que dirigía Alejandro Cervantes, exgobernador de Guerrero. La catadura moral de esta persona queda al descubierto cuando se conocen “sus hazañas”. Y hay mucha cobija que descubrir. Y con los aires de pureza y grandeza que se da el valecito ese. Caras vemos, frustraciones y vicios, no conocemos... ni imaginamos, siquiera.

2.- “(...) Al comienzo fueron vicios, hoy son costumbres (... )”. Séneca

3.- “(...) Los golpes de la adversidad son muy amargos, pero nunca son estériles(...)”. Renán

jueves, marzo 08, 2001

Fox y Martha Sahagún, incompetenetes y mentirosos

8 de marzo de 2001

Agenda Política

Miguel Acosta Vargas

Recibí un correo electrónico de un airado lector que me reclamó “mi insana manera de escribir en contra de todo lo que suene o huela a panismo” y esta catilinaria fue en relación con lo escrito apenas el martes de esta semana, respecto del presidente panista Vicente Fox Quezada. Me pasé de la cuenta, me dice en su escrito el señor Pisafuerte, que tal es su apodo y la primera parte de su dirección de correo electrónico.

Antes de dar respuesta al señor Pisafuerte, vale la pena hacer una consideración: lo escrito en este espacio es total y absolutamente responsabilidad personal. No tiene nada que ver con mis estados de ánimo. A mí me gusta escribir para dar a conocer mis opiniones acerca de lo que pasa en esta aldea global y si, como es el caso, me pagan por ello, mejor aún. En cambio, tiene que ver, reconozco, con mis convicciones, mi cultura, mis experiencias vitales, mis creencias y, por supuesto, mis propios intereses.

Esto es así y nadie en el mundo está exento de ello, pese a que hubo algún bruto que dijo recientemente que él se despojaba de convicciones para emitir sus opiniones respecto de un asunto determinado.

Pero, más allá de explicaciones, reitero un hecho: los acontecimientos recientes, digamos de los últimos 10 años, me dan total y absolutamente la razón: el Presidente panista Vicente Fox Quezada es un farsante, payaso y mentiroso y, además, hace de ello su signo distintivo.

A los hechos: durante la campaña vimos y escuchamos al Vicente Fox Quezada ofensivo, que usaba el adjetivero a la menor provocación. Luego, en el llamado “martes negro”, vimos al personaje en su dimensión real, humana, al tipo necio, incapaz de hilvanar tres frases seguidas por sí mismo, al del hoy, hoy, hoy. Reconozco, sí, que su equipo de mercadotecnia política fue el mejor de la campaña y convirtió en un éxito lo que fue un fracaso absoluto. No es una afirmación gratuita, la revista Proceso publicó entrevistas con los responsables de convertir en positiva, y la base fundamental del éxito final, de revertir los efectos negativos de esa tarde memorable.

Pero dígame usted si falto a la verdad cuando vemos que el Presidente y su Vocera son desmentidos públicamente por alterar la información proporcionada para ser incluida en la información oficial que la presidencia publica acerca de sus funcionarios oficiales. Ambos mintieron abierta y descaradamente sobre su preparación formal. Ambos fueron desmentidos públicamente por las Universidades donde supuestamente hicieron sus estudios y en el caso de la señora Vocera, ¡ni siquiera existe el campus donde dice haber realizado sus estudios!

Pero este es un asunto que podríamos considerar menor; sin embargo, nos demuestra fehacientemente la clase de personas que son el presidente panista y su vocera: mentirosos y, además, inseguros de sí mismos. Si no es así, ¿por qué y para qué mentir sobre su nivel académico? Como dice Juan Gabriel: “¿pero qué necesidad? ¿Para qué tanto problema?”.

Esto nos habla de personas que pueden mentir abierta y descaradamente, sin tener escrúpulos de ninguna naturaleza. Y no es una afirmación gratuita, Señor Pisafuerte, sino que es una realidad y espero que reconozca este hecho objetivo, comprobable e irrebatible.

Por si esto no bastara, tenemos el numerito del programa del presidente panista de la república, el señor Vicente Fox Quezada, donde fue incluido un spot donde se hace burla, sorna, del Jefe del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador y de Cuauhtémoc Cárdenas, a propósito de la discrepancia entre Fox Quezada y López Obrador respecto del horario de verano.

Como la opinión pública fue contraria a Fox, la vocera se apresuró a decir que el presidente panista Fox Quezada no tenía nada que ver y aseguró que el spot fue realizado por los productores del programa sabatino.

Amable lector, me pregunto y le pregunto: ¿el programa Fox contigo es producido por la presidencia de la república o por empresas particulares? Es decir, ¿el tiempo que dura el programa es pagado por el propio gobierno, mediante el uso del 12.5 por ciento famoso de tiempos al aire, o se venden espacios para anunciar productos comerciales?

¿La producción es responsabilidad de unos vales contratados para diseñar el formato o de la presidencia de la república vía el área que maneja la propia Vocera de Fox Quezada, la señora Martha Sahagún?

Pero aún, la señora Martha Sahagún dijo que ni Fox ni ella tenían conocimiento –previo– de que ello iba a ocurrir. Madre mía, ¿en manos de quién está el país? ¿Qué rufia de incompetentes malandrines tiene el control del gobierno?

La señora Martha Sahagún, estoy convencido, no se dio cuenta del terrible error cometido al intentar deslindar al presidente panista de la república, Vicente Fox Quezada y a ella misma de la ofensa proferida oficialmente al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, un hombre que, como el propio panista Fox Quezada, llegó al poder por la voluntad popular expresada mayoritariamente en su favor el dos de julio.

En este caso, Señor Pisafuerte, quisiera preguntarle si coincide usted conmigo en lo siguiente: con su declaración, la Señora Martha Sahagún dejó entrever que ella y Fox Quezada: a) tenían conocimiento previo del hecho y lo solaparon, lo permitieron lo toleraron, para ver qué pasaba y si obtenían ganancia política de ello; b) fue acto total y absolutamente premeditado, preparado, organizado y, por supuesto, autorizado por ellos y, c) tiene razón la señora Martha Sahagún y ni ella ni el presidente panista Vicente Fox tenían la menor idea de que ese hecho vergonzoso y lamentable iba a ocurrir.

En este sentido, Señor Pisafuerte, tal vez usted coincida conmigo en que, de ser cierta cualquiera de las dos primeras opciones, la señora Martha Sahagún miente a lo gacho y con ella el propio presidente panista Vicente Fox Quezada. Pero, en el remotísimo caso de que la señora Martha Sahagún diga total y absolutamente la verdad, ¡que Dios nos agarre confesados!

Las opciones son: lo toleraron, lo planearon o lo ignoraban. Esta última opción resultaría fatal, de ser cierta. Tampoco aceptamos que el panista Fox Quezada se trata de vengar de toda la chunga de que ha sido objeto por parte de Marcos y monos blancos que lo acompañan.

¿No lo cree Usted así, amable lector?

TRES COMENTARIOS AL MARGEN

1.- Reproduzco hoy el aguijonazo publicado en el diario defeñó La Crónica: “...El PRD está feliz con la caravana zapatista. Si Marcos llama a luchar contra “la ultraderecha que se posesionó del poder”, el PRD grita hurras y vivas de aprobación. Si Marcos llama “políticos sin cerebro” a las autoridades panistas, el PRD bate palmas y hace sonar matracas. No caben de gozo: reencontraron el discurso de la izquierda. Y para festejarlo con un triunfo acordaron apoyar al candidato del PAN en Yucatán...”.

2.- “El mundo es una comedia para quienes piensan, y una tragedia para quienes sienten”. Horace Walpole

3.- “Lo importante no es tener muchas ideas, sino la idea oportuna en cada caso” Juan Zorrilla de San Martín