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viernes, septiembre 10, 2010

Colima, Reconocimiento Merecido

Colima, Reconocimiento Merecido

El gobierno del estado de Colima fue uno de los que resultaron premiados por el CIAPEM, acrónimo que significa Comité de Informática de la Administración Pública Estatal y Municipal, A.C., uno de cuyos propósitos es orientar el desarrollo tecnológico en el país, así como impulsar el desarrollo y aprovechamiento de proyectos relacionados con la tecnología de la información y las comunicaciones en los gobiernos estatales y municipales.

En este contexto, el gobierno de Colima recibe dos galardones a la Mejor Práctica de Innovación Gubernamental, uno por el Proceso de Simplificación y Agilización de Movimientos Vehiculares, y el segundo por los Kioscos de Servicios y Trámites Electrónicos.

Este es un asunto relevante que podemos dividir en dos partes: la primera es la referente a los kioscos. En este sentido, podemos apreciar que este galardón es una mención especial, una especie de reconocimiento al Colima pionero en este sentido en el país. Es el trabajo institucional realizado desde el gobierno de Fernando Moreno Peña hasta la fecha.

Sin embargo, en cuanto se refiere al galardón obtenido por la simplificación y agilización de movimientos vehiculares en la Dirección de Transporte, es un mérito que debe adjudicarse total y absolutamente a este gobierno y a nadie más.

Como se recuerda, Mario Anguiano ofreció reducir los tiempos de atención en dos áreas vitales: salud y transporte. En la primera se ofreció que se reducirían los tiempos en que un paciente era atendido en las distintas dependencias del sector Salud. En cuanto a transporte, se habló de modificar procedimientos y protocolos para estar en posibilidades de reducir de manera significativa el número de trámites a realizar y, en consecuencia, el tiempo de duración de los trámites en esa dependencia.

En tiempos de austeridad y hasta de ausencia de recursos económicos, la mira del gobierno pasa de construir las grandes obras, a buscar la satisfacción del usuario de los diferentes servicios que recibe del gobierno o a mejorar la calidad de atención y de gestión pública.

Una visión inteligente y una mejor conducción, hicieron posibles estos resultados halagadores. Es cierto, habrá quienes digan que esto no significa que el gobierno estatal puede echar las campanas a vuelo y que ahora todo está bien. Por supuesto, pero sí nos dice que hay inteligencia, capacidad, disposición y ánimo para seguir adelante.

Ojalá en otras áreas de este gobierno se empiecen a tener resultados tan halagadores.

TRES COMENTARIOS AL MARGEN

1. Se presentó una iniciativa para que los diputados no puedan ya ejercer su derecho de presentar, en asuntos generales, puntos de acuerdo o iniciativas de ley. Antes deberán pasar por el tamiz de la Comisión de Gobierno y Asuntos Parlamentarios. La iniciativa parece tener destinatario concreto y eso podría ser grave. No porque lo sea realmente, sino porque lo parece y ya lo dijo Jesús Reyes Heroles, el mismo al que tantos invocan tanto y leen tan poco, en política, la forma es fondo.

2. “El debate es uno de los mejores instrumentos que tenemos para construir democráticamente el Colima, el México que todos queremos. Así, es, no hay duda. En esencia, democracia es opinión. Sin ésta no hay aquella. La opinión toma su fuerza, se tensa, se pone a prueba, en el debate que enciende a la sociedad. En la confrontación de las ideas, a la luz del sol, con viveza, sin temor, hallamos el rumbo de la República. Es el conducto para que circule la verdad, a la que tantos temen tanto. Es el método del entendimiento. Es el cauce de la inteligencia. Es el foro para que en él -y jamás en soledad- se resuelvan los graves problemas de la nación.”

3. ¿Por qué temen tanto a la palabra abierta? Bertolt Brecht

agendapolitica.blogspot.com

macosta68@gmail.com

APIMAN, Coordinación Exitosa

Editorial

Nuestras Noticias

Las intensas lluvias que han caído sobre Manzanillo dejaron las vialidades de nuestro puerto en un estado verdaderamente lamentable. Por todos los rincones del municipio se oyen las quejas y los lamentos de la población.

A pesar de que el ayuntamiento ha tratado de responder de manera inmediata, la verdad es que se ha visto rebasado por las circunstancias y por las demandas de la población.

Sin embargo, a pesar de este negro panorama, hay circunstancias y situaciones que nos hacen ver que en para el próximo año, los manzanillenses contarán con vías de primer mundo, gracias a la estrecha coordinación entre los tres niveles de gobierno, es decir, entre el gobierno federal, a través de la Administración Portuaria Integral de Manzanillo, el gobierno del estado y el ayuntamiento porteño.

En particular, nos referimos al mejoramiento del boulevard costero, entre Las Brisas y Santiago, que tendrá un pavimento de concreto hidráulico, y tendrá también un nuevo trazo que ayudará a disminuir notablemente los problemas de inundación que actualmente se padecen en esta vía.

De esta manera, con hechos, sin demagogia, la coordinación de esfuerzos, la suma de ellos, permite que los manzanillenses y los visitantes podamos contar con una vialidad que sea mucho más que eso y se convierta, por sí misma, en un lugar digno no sólo de transitar por él, sino de admirarse y disfrutarse.

Entre los beneficios que se tendrán una vez que estén concluidos estos trabajos, estará el evidente mejoramiento de la imagen urbana. Manzanillo es un puerto comercial, pesquero y turístico, y su imagen es fundamental, porque ello puede ser un elemento que coadyuve a incrementar el atractivo turístico de la zona.

Por lo demás, la obra también resuelve problemas de funcionalidad que existen en ciertos puntos de esta vialidad, como en el crucero de Las Hadas.

De igual manera, esta obra permitirá incrementar y mejorar pasos peatonales y, al mismo tiempo, optimizar la seguridad de los transeúntes. Finalmente, al incrementarse y mejorarse los espacios de estacionamiento, habrá mayor fluidez y comodidad para quienes acudan a los cientos de negocios que están en ese espacio.

En pocas palabras, con la atingente actitud de los responsables del gobierno estatal, el municipal y, sobre todo, del director general de la Administración Portuaria de Manzanillo, se demuestra que cuando hay inteligencia, sensibilidad y ánimo de cumplir de la mejor manera la responsabilidad específica, los manzanillenses salen ganando.

Con hechos como éste, se demuestra la voluntad de servir. Lo demás, se queda en mera demagogia.

miércoles, septiembre 08, 2010

Mariano Trillo, la Ocurrencia y la Demagogia

Editorial

Nuestras Noticias

Ayer nos referimos a la propuesta hecha por el autodenominado Frente Opositor para que se modifique la manera como son elegidos los miembros del Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Colima.

Uno de los promotores de esta iniciativa es el dirigente estatal del Partido verde Ecologista de México en Colima, Mariano Trillo Quiroz, quien en su vida política ha andado del tingo al tango y lo ha hecho sin importarle color, ideología, estatutos, congruencia o tan siquiera un poco de decencia en su actuar político.

Mariano Trillo no es hombre de trabajo, sino de grilla. Ha encontrado en la política la forma de medrar y lo ha hecho con base en la declaración tremendista, en busca más del efecto mediático de su dicho, que de la veracidad de los mismos.

Ha hecho acusaciones sin ton ni son. Son muchas las ocasiones en que ha traicionado a sus socios, sus compañeros, sus aliados.

Alejado de la democracia, cuando necesitó los votos ciudadanos para alcanzar una posición de elección popular, sus traiciones y falacias, le fueron cobradas en las urnas.

Mariano Trillo es un merolico contumaz, un gamberro apoderado de la dirigencia del Verde en Colima, acostumbrado a imponer su voluntad y no a debatir, pues carece de convicción y voluntad de tolerancia.

Por tipos como él, los ciudadanos pierden la credibilidad en los políticos. Mariano Trillo no es un hombre de ideas, sino de ocurrencias y choradas y es un político que siempre anda en busca de ser comprado. La prueba de ello es que en el anterior gobierno lo nombraron director del Conalep de Manzanillo, cargo por el que pasó con más pena que gloria.

Mariano Trillo es un hombre que no acepta sus errores y que busca siempre a quien echarle la culpa de los mismos.

Culpó al PRI y al entonces gobernador Silverio Cavazos, de no haber accedido a una diputación plurinominal, pues pretendía que el Instituto y el Tribunal Electoral del Estado le asignaran una, aunque su partido no tenía derecho a ella, por no haber alcanzado los votos suficientes para lograrlo.

Mariano Trillo pretende hacer de sus impertinencias y caprichos, normas obligatorias para los demás.

Como a sus compañeros de partido consta, Mariano Trillo es un lobo con piel de oveja; esta piel suele ser una oferta moral, que se agota en el mismo discurso que la proclama. Tras ella, se esconde la tiranía.

¿Y usted, amable radioescucha, qué opina al respecto?

viernes, septiembre 03, 2010

Seguridad, debatir es el camino

Convocar a los foros sobre seguridad fue una excelente idea. Acudieron la mayoría de los invitados y todos dijeron cuanto quisieron decir. No hubo censura al respecto, sino, por el contrario, plena libertad. Hubo agoreros y hubo quienes hicieron coro. No hubo debate, quizá es la única falla que le encontré al foro: faltó debatir.

¿Qué observamos al cabo de tantos trabajos agotadores?

Un pasado que se diluye, un campo yermo, un camino empinado, un horizonte incierto. Por eso es preciso restaurar el diálogo honrado, la reflexión madura y la admisión sincera. En estos días se han alzado muchas voces. Esas voces recapitularon y advirtieron. Lo hicieron en todas partes. Dondequiera existe la necesidad infinita de elevar la voz y exigir respuesta honrada.

Tal vez será necesario moderar o matizar. Quizá será preciso rectificar, antes de ver cómo la gota desborda el vaso.

En este contexto, el debate nos permitiría saber si se debe modificar o si debemos perseverar; o si no debemos hacer nada, sino tan sólo proseguir.

Debemos hablar, pues, de lo que debemos hacer y de lo que no debemos hacer. Convicción y voluntad de tolerancia, pues. No una tolerancia que desdeña al otro o lo padece, sino una que lo escucha y lo acepta.

Vivimos una hora de riesgo. No sólo se halla a prueba el destino del gobierno, que importa a sus funcionarios y a los partidos políticos, sino también el futuro de Colima, que nos importa a todos. Eso es cierto. Nuestro gobierno va más allá de él mismo. Lo que haga y lo que no haga trascenderá e influirá en la sociedad colimense. Así ha sido y así será, probablemente.

Si el pueblo, atrapado en la crisis más grave de su historia moderna, quiere y necesita soluciones suficientes y oportunas, es decir, soluciones de fondo, el gobierno no puede cambiarlas por ponencias; no puede sustituirlas por discursos; y sobre todo, no puede ignorarlas, reprimirlas o suprimirlas absurdamente.

No podemos quedarnos en las anécdotas, ni conformarnos con la planeación de unas cuantas acciones. Porque es preciso saber de dónde venimos, en dónde nos hallamos y a dónde vamos

En ocasiones parece que nos confinamos en preguntas de corto alcance y aportamos respuestas del mismo carácter. Al hacerlo, ignoramos que la lógica política, si quiere dar trascendencia a sus decisiones fundamentales, debe proceder exactamente al revés: fijarse primero un gran destino, y luego, dar los pasos que necesite para alcanzarlo.

Pero también es válido y legítimo que en la confrontación de las ideas queden claras las intenciones de quienes las profesan.

Dije antes que hizo falta debatir a fondo las propuestas y ello es porque en toda sociedad que presuma de ser democrática, son bienvenidas la expresión de ideas diferentes, y hasta opuestas, porque se trata de construir entre todos una sociedad más crítica, más informada, más plural y más participativa y una forma de promover la participación es discutiendo públicamente los asuntos que competen a todos.

Desde mi punto de vista, a los colimenses nos hace falta debatir, pero debemos hacerlo bien, en serio, porque el debate es uno de los mejores instrumentos que tenemos para construir, democráticamente, el México que todos queremos. Así es, no hay duda.

En mi opinión, en esencia, democracia es opinión. Sin ésta no hay aquélla. Y la opinión toma su fuerza, se tensa, se pone a prueba, en el debate que enciende a la sociedad.

En la confrontación de las ideas, a la luz del sol, con viveza, sin temor, hallamos el rumbo de la república.

A este respecto, debemos enfatizar que el debate sirve para encontrar nuestras diferencias y construir acuerdos a partir de ellas.

Por eso hoy que nos movemos en la incertidumbre y el desaliento, hoy que en nuestras aguas hay corrientes de infortunio y acuden, sin término aparente, las noticias de nuevos hallazgos deplorables, es preciso poner manos a la obra.

Es preciso debatir para saber qué rumbo debemos darle a Colima, para saber cómo vamos a afrontar los problemas que enfrentamos y para saber cuál es nuestro destino y qué horizonte nos plantemos.

Así amainarán los vientos que soplan.